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Archivos Mensuales: diciembre 2017

EL FUNCIONALISMO DE NUESTRO CEREBRO. LOS TRES”YO”

EL FUNCIONALISMO DE NUESTRO CEREBRO.

LOS TRES”YO”.    Tema Nº 4

Dr: Rafael Tobías Blanco Vilariño

Médico Microbiólogo Clínico.

Universidad de Carabobo- Valencia- Venezuela.

En mis charlas con mis alumnos universitarios de la U.C, siempre les digo que el cerebro humano, puede ser comparado a un diamante bruto que poseemos desde el nacimiento y el que por su alto valor, se encuentra dentro de tú caja craneal como cofre protector; diamante que al pulirlo con tus estudios, la lectura y la educación familiar en los diferentes campos del saber, lo transformaras en una brillante joya, al convertirlo en un verdadero “Banco de datos”; y esa es la función, de todo padre de familia, educador y del profesor universitario. En este sentido, les recuerdo, el que los estudios anatómicos e histológicos efectuados a cerebros de negros y blancos, son totalmente iguales y nada tienen que ver con el color de la piel y, en lo que respecta a los estudios efectuados al cerebro de Albert Einstein (1879-1955), no han aportado nada nuevo. Y ello es explicable, en el sentido de que la inteligencia, el razonamiento y la creación de nuevas ideas, es el producto de reacciones bío-eléctricas y moleculares que en presencia del oxígeno y otros nutrientes aportado por nuestra sangre a nivel cerebral, se suceden constantemente en nuestras neuronas de la inteligencia a nivel endo-encefálico. Todos estos factores son los que influyen también directamente en la formación de nuestra personalidad; expresada en la configuración de nuestros Tres-YO: Yo-niño, Yo-padre y el Yo-adulto.

Nuestro “YO Niño” se construye durante nuestros primeros cinco años de vida familiar, mediante lo que vemos y oímos de nuestros padres, es el momento en que somos unos indefensos por no saber hablar y por no saber entender bien sus actitudes cuando les rompemos o les dañamos algo, debido a que aun nuestros movimientos son torpes, descubrimos donde se prende la luz, como nos bañan cuando nos orinamos o defecamos por no controlar aun nuestros esfínteres, disfrutamos de las caricias de nuestra mascota, etc., todos estos elementos son los que han de formar tu “YO-Niño”; tú “YO-Padre” es el producto de lo que vemos de como ellos actúan (padre y madre), el si se pelean o se aman y como ellos reaccionan ante nuestras travesuras o cuando les rompemos algo y nos castigan racionalmente o irracionalmente; no es lo mismo ver un padre alcohólico o drogadicto que un padre sano y culto, todos estos factores son los que grabamos como nuestro “Yo-Padre”, y, cuando ya estemos en la adolescencia y tengamos uso de la razón, es cuando sopesamos esos dos “YO” y de su evaluación brotará nuestro “YO-Adulto”; ese razonamiento de la sumatoria de esos dos “YO” es lo que te permite admitir o descartar la existencia familiar en la que te formaste, en el sentido de que si esos dos “YO” estuvieron llenos de amor, afectividad y de una rectificación razonada de nuestras travesuras, tendrás un “YO-Adulto” positivo, por lo que serás un buen hijo, con una conducta psicosocial equilibrada y con una gran autoestima. De haber ellos sido todo lo contrario, Tu “Yo-Adulto” será rebelde y lleno de frustraciones y de negativos recuerdos del entorno familiar, por lo que serás un ser conflictivo y con una muy baja autoestima. Estos son los factores por los que algunos triunfan en sus estudios, en sus profesiones y en su futura vida familiar, mientras que en el otro, todo será un fracaso y será un resentido social, donde su mal carácter no es otra cosa que la fiel copia de su “YO-Padre”; entendamos por este “YO” tanto el del padre como el de la madre.

Los mejores ejemplos de estos Yo-padre fracasados, con actitudes despóticas, los tenemos en: Lenin, Hitler, Stalin, Pol-pot, Osama Bin Laden, Ayatola Comehini, Idy Amín; Hugo Chávez Frías y mas recientemente en Nicolás Maduro.

En contraposición a la actitud benefactora de Cristo, Juan el Bautista, Gandhi, Juan Pablo II, la Madre Teresa de Calcuta y del actual Papa Francisco.

Donde los primeros solamente sembraron daño social y destrucción, los segundos sembraron la confraternidad y el amor al prójimo como única manera de convivir en PAZ, y el repartir equitativamente la riqueza del país gobernado, mas no la riqueza entre los que nos gobiernan y la pobreza en la población gobernada bajo un utópico comunismo disfrazado de Socialismo del S.XXI.

Afortunadamente, a nivel universitario en muchos de estos jóvenes con trastornos psico-afectivos de origen familiar; en mayor o menor grado, los profesores universitarios mediante los seminarios y mesas redondas y en oportunidad personalmente, logramos equilibrar sus Tres-yo; bien por que en su Yo-adulto predomine el yo-niño y tiendan a ser traviesos o el yo-padre y tiendan a ser impositivos en su definitivo yo-adulto; pudiendo ello dificultarles su confraternidad con sus compañeros de estudios o con sus profesores.

Esa es la verdad verdadera de nuestra conducta ciudadana, obrera, profesional y familiar; que se nos traduce en nuestra actitud psicosocial en el mundo donde nos desenvolvemos. ¡VOILÁ¡ Valencia:15-5-2017.

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El Yo-niño dominando el subconsciente de tú Yo-adulto, bien seas profesor o estudiante.

Valencia:15-5-2017

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Publicado por en 9 de diciembre de 2017 en CIENTÍFICO